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02 junio 2011

El triángulo negro invertido *

El triángulo negro invertido fue un símbolo nazi que se les imponía usar en el pecho a las mujeres que se consideraban un peligro para la sociedad ideal nazi, mujeres antisociales entre las que entraban las lesbianas, las prostitutas, feministas y en general las mujeres que no se apegaban al modelo de reproductora de la “raza pura” alemana.
Se les asignó el triangulo negro invertido a las lesbianas puesto que a diferencia de los hombres homosexuales, según los perpetradores del sistema Nacionalsocialista, “no era posible identificarlas”.
El estado militarizado nazi (como todo estado militarizado) estaba obsesionado con la sexualidad masculina e ignoraba casi totalmente a las lesbianas. Por tal razón y como sucedió a lo largo de la historia, los registros de lesbianas, en este caso, arrestadas y enviadas a los campos de concentración son nulos, no obstante, la omisión intencional del registro de lesbianas asesinadas en los campos de concentración no indica que no existieran. Tomemos el ejemplo de que una mujer que se resistiera a tener relaciones sexuales con algún oficial alemán era acusada de traición a la patria y mandada a encarcelar, era severamente torturada, vejada, obligada a pasar hambres hasta la inanición y finalmente asesinadas en los campos de concentración de Ravensbrück, (donde eran enviadas las mujeres) y Auschwitz.
En el siglo XX, cuando crece la lucha por los derechos de lesbianas y homosexuales, el triángulo negro invertido fue retomado como símbolo de la lucha y reivindicación de las lesbianas, a la par que el rosa para los hombres gay, aunque a últimas fechas ha sido más popularizado el uso del arcoíris para ambos casos.
En esta ocasión rescatamos y reafirmamos el triangulo negro invertido como símbolo de resistencia a la lesbofobia, no sólo a los asesinatos sino a la represión, al silenciamiento y a la invisibilización que hemos sufrido las lesbianas, mujeres que amamos a otras mujeres.

Laura Cruzher
* Escrito expuesto en la Jornada contra la Lesbo, Homo y transfobia. 21 de mayo 2011 en la Plaza Universidad, Guadalajara, México.

27 julio 2009

AMPARO VS la "Ley antiaborto"

Este mail llego a mi via una amiga, a quien a su vez también otra amiga se lo hizo llegar. Se los dejo, es una muy buena reflexión que aporta bastante a ampliar el panorama de las repercusiones q' la aceptacion de dicha ley trae consigo. Espero sirva como punta de lanza entre las cadenas de mail q' realmente ayudan a hacer la diferencia.


Saludos Yolliztli.


Hola chikas, chikos.

Originalmente pensé mandar esto sólo a las mujeres que conozco, pero luego pensé… también hay hombres comprometidos. Así que lo mando además de mis amigas y hermanas que estamos en la mira; a amigos, hermanos, que han estado cerca y que además tienen una mente abierta y conocen, tienen una critica responsable, y un criterio como para rolar esto a más mujeres, he incluso ustedes, hombres y amigos de lucha puedan ser espacio de salida y acompañamiento a esto que se viene cocinando y que pienso, es un rastrazo implacable en la situación política, social, cultural, de nosotras… sí, nosotras las mujeres.

No escribiré demasiado porque luego me cuelgo y ustedes podrán sacar mayor información y supongo están al tanto de los medios, sólo daré mi opinión y una invitación a que se sumen a no callarse, y a hacer de la voz acción.

Sabrán sobre la ley antiaborto, que ellos llaman “a favor de la vida”, que está llena de salidas de vapor y cuestiones morales en todo su esplendor. Habrán escuchado a su querido gobernador Emily, como lo llama falcón, decir que el estado de Jalisco no es un estado “de asesinos como lo son los otros”, respondiendo a los cuestionamientos que le hacían sobre el no permitir el aborto en una niña que a sus 8 años fue violada por su padrastro, aun a pesar de que los médicos decían que en sentido básico para una niña (porque es una niña) dar a luz puede ser el costo de su propia muerte.

De ahí se han hablado de miles de cuestionamientos entre el ala izquierda y la derecha que mantuvo el tema en jaloneos. Curiosamente y muy pertinentemente, tras los casos de la influenza muchas leyes a la altura de ésta se trabajaron y comenzaron a dar sus frutos, teniendo por resultado la aceptación de esta ley que denota un retraso histórico a nivel constitucional, y efectivamente y como siempre en contra básicamente de las mujeres que no tienen voz.

¿Uy porqué no tienen voz? Estaba yo pensando al respecto cuando súper que se había aceptado esto, cuando miré a mi nahia y se me torció la panza. Finalmente, (y tocando madera) pensé que es jodido que ni yo, ni ella podamos decidir sobre nuestro cuerpo, pero más allá en un caso de alguna violación no pudiéramos hacer algo. Y bueno finalmente, yo tengo las formas (y sino las tengo se que contaría con sus manos) para poder salir del estado y hacer algo por nosotras… y ahí pensé chale, que será de la mayoría de las mujeres que no tienen ni los recursos, ni la información, ni la forma, ni el medio, ni los amigos, hermanos, parientes, que no tienen nada, como el caso de está pequeña que por una idea fascista de su querido gober, tuvo que fletarse el nacimiento de un bebé sufrido, no querido, dolido y además cómo será un futuro con niños así en este mundo que da todo porque alguien haga justicia. Si justicia, pensé en ese momento… vivimos en un mundo injusto que no piensa, en el niño, en la niña, en la mujer, en el hambre, en la vida… en la vida viva.

Así que bueno, lo anterior es viceral, porque a pesar de que he tenido días muy buenos y felices, no se me quita del dedo de la llaga y no dejo de pensar en nosotras mujeres que siempre hemos estado en la saga de la moral, y el yugo que nos oprime, nos persigue y nos limita. Y ahora, ja, como chiste mal hecho, decide a nivel constitucional lo que debemos o no hacer, con nuestro cuerpo. No es posible que algo tan privado de haga publico y no es posible que el gobierno quiera decidir en eso a pesar de mi. Sin pensar en las consecuencias que todo ello genera, y que sí finalmente quien se chuta esas consecuencias, soy yo. Tú, nosotras.

Y bueno, quiero dar una ondeadita rapidita de lo que esta ley significa en una cuestión básica, no sólo en competencia de la mujer sino una cuestión de salud pública. Para quienes no están del todo enterados, me basaré en un documento que fue presentado por un médico amigo nuestro, en una mesa de trabajo en la que estoy metida de derecho a la salud:

Esta ley que modifica el articulo 4 de nuestra constitución que a la letra dice que reconoce, protege y garantiza el derecho a la vida de todo ser humano desde la fecundación entra bajo protección de la ley, se le reputa como nacido, para todos los efectos legales hasta la muerte natural. Esto no sólo afecta a las mujeres, ya que contraviene las políticas del sector salud a nivel federal en el terreno de la anticoncepción, en el desarrollo de la investigación científica, en el derecho a disfrutar de los avances de la ciencia y en el derecho a decidir en caso de enfermedad incurable, con el fin de prevenir el encarnizamiento y la obstinación médica.

“La prestación de los servicios de planificación familiar debe ofrecerse sistemáticamente, a toda persona en edad reproductiva que acuda a los servicios de salud, independientemente de la causa que motive la consulta y demanda de servicios, en especial a las mujeres portadoras de mayor riesgo reproductivo esto según la NOM 005-SSA2-1993, de los Servicios de Planificación Familiar.

Caso concreto hablando del dispositivo intrauterino (DIU) recomendado por la NOM, uno de sus mecanismos de acción de este método es evitar la anidación del óvulo ya fecundado y que según la nueva ley éste ya es un sujeto de derecho y por lo tanto está protegido, por lo que al implementar esta medida anticonceptiva estaríamos provocando un aborto y la mujer que lo use podría incurrir en un delito, de la misma forma el personal médico que lo indique o coloque.

De la misma forma sucederá cuando recomendemos a una paciente la píldora de emergencia o del día siguiente, ya que esta pastilla por su alto contenido hormonal entre otros efectos biológicos impide que exista tejido endometrial receptivo donde se implante un posible óvulo fecundado, por lo que aquí nuevamente el paciente y el personal médico estaría en riesgo de incurrir en un delito. Hay que recordar que cuando se aprobó su utilización, los grupos conservadores se opusieron de manera firme precisamente por considerarla abortiva.

Por otro lado, al reconocerse en la ley que sólo en el vientre materno puede llevarse a cabo la reproducción, se estaría negando la fecundación in vitro en aquellas parejas que por algún problema médico no han logrado procrear, con lo que se vulnera el derecho a toda persona a gozar de los beneficios del progreso científico establecido en pactos internacionales signados por México (Declaración sobre la Utilización del Progreso Científico y Tecnológico en Interés de la Paz y en Beneficio de la Humanidad. (Nueva York, 10 de diciembre de 1975) y los médicos no podríamos recomendar esta opción terapéutica.

Esta modificación legal es de suponer traerá como consecuencia que persista y probablemente se incremente la practica clandestina del aborto, lo que seguirá poniendo en riesgo la vida de muchas mujeres, sobretodo de aquellas de más bajos recursos económicos, provocando mas muertes maternas en nuestro estado. Se estima que donde el aborto no está regulado se reportan 250 muertes por cada 100 mil abortos, contra el 0.6 por ciento de defunciones reportadas en países desarrollados.

Otro punto a tomar en cuenta es la violación al derecho de la investigación científica y en el terreno medico sobretodo en el desarrollo de células madre o troncales, las que ofrecen la posibilidad de diferenciarlas en los tipos celulares que mueren en numerosas enfermedades degenerativas, como la diabetes, el Alzheimer, el Parkinson, la esclerosis lateral amiotrófica , la esclerosis múltiple, el mal de Huntington y muchas otras, con objeto de implantarlas en el órgano dañado para sustituir a las que han degenerado y así curar a los enfermos. La fuente más accesible para la obtención de este tipo de células troncales embrionarias la proporcionan los cigotos que se forman por el procedimiento de reproducción asistida llamado fertilización in vitro, fuera del cuerpo de la mujer, en un tubo de ensayo.

En México no podemos retrasarnos más; es hora de apoyar y fortalecer la investigación científica con células troncales embrionarias. Los beneficios para la calidad de vida de millones de seres humanos están a la vista, pero con esta ley nos estancaríamos irremediablemente .Limitar o prohibir la investigación en esta área atenta contra la libertad de investigación y contra el derecho a la salud.

Además el estado también se blinda contra una futura implementación de una Ley de voluntad anticipada en enfermos terminales (Ortotanasia) que ya rige en el DF, Se coartaría la voluntad de cualquier persona con capacidad de ejercicio, respecto a la negativa a someterse a medios, tratamientos y/o procedimientos médicos que pretendan prolongar de manera innecesaria su vida, protegiendo en todo momento la dignidad de la persona, cuando por razones médicas, fortuitas o de fuerza mayor, sea imposible mantener su vida de manera natural, por que en la modificación constitucional se habla de protección hasta la muerte natural. Imponer la vida en contra de la voluntad de las personas que reciben tratamientos médicos que resultan paliativos ante una enfermedad incurable, no puede merecer el calificativo de bien jurídico, por lo tanto es un deber de la sociedad y sus representantes facilitar una muerte digna y sin dolor, lo que no será factible aplicar en Jalisco. Aparte de evitar la prolongación del sufrimiento de personas enfermas en fase terminal, esto afectara la promoción e incremento entre la población de la ciudad de una cultura de donación de órganos.”

….Retomando, como verán esta ley no sólo nos afecta a nosotras las mujeres, no sólo es un retraso ultrajante, y no sólo es una cuestión de algunos. Hay mucha información sobre este tema tan polémico. Hay muchas ideas, muchas palabras, y muchos silencios.

Y ahí es donde entra a lo que voy: mi opinión es que esto es algo además de injusto increíble, nadie tiene más derecho que uno mismo a decir bajo nuestro cuerpo… yo no sé la banda si pensará que abortar es algo así como “ah si vamos por una hamburguesa y de paso abortamos”, yo conozco tres mujeres cercanas a mi vida que han abortado y tienen más de cinco años cada una en que aún haberlo hecho en distintas situaciones y aun no lo superan. Conozco mujeres que hemos querido tener a nuestros hijos y no me dejará mentir ni una que aun a pesar de que les adoras y das todo por ellos es muy complicado tenerlo pues resultan una responsabilidad inagotable, y claro traerlos a este mundo para ofrecerles una mala vida, no es opción. Ya hay muchos nenes sufriendo nuestras derrotas. Sería jodido decidir algo así sin pensar en ellos. Y pienso en los peques con mal formaciones, que sufrirán el resto de sus vidas por un imbecil que decide dar millones a televisa en vez de matizar aunque sea un poco el hambre de nuestra gente que… ver a Nahia crecer a mi lado en esta situación me da mucho susto. Verme a mi en esta situación, también. Necesitamos hacer algo que promueva la libertad de elección y en ese sentido hay una esperanza: el amparo.

Este mail lo escribo en ese tono: ¡amparémonos! Es un proceso sencillo y entre más mujeres lo hagamos más fuerza tendrá la posible solución, lo que debemos hacer es sencillo:

Escriban al siguiente mail su nombre completo, edad, teléfono. Les van a solicitar que vayan y lleven su ife, con copia, ya que es un proceso legal: agenda.feminista.jalisco@hotmail.com y pongan en el asunto “sumarme al amparo”.

Es momento de que nuestra voz se escuche, es momento, ahora, de que hagamos algo por nuestra libertad y la de los nuestros.

No lo echen en saco roto y compartan esta información con las mujeres y hombres que se encuentren a su lado.Copien y pequen la información y mandenla a sus contactos, sin mails anteriores porfavor.

Alcemos nuestra voz.

Por la soberanía de nuestros cuerpos.

La flaca

16 julio 2009

.::AMPARO contra el blindaje al aborto. II

Angela García, abogada de la Agenda Feminista de Jalisco, proporciono apuntes sobre las implicaciones derivadas de la reforma al codigo penal respecto al tema del aborto. Se los dejo para que lo chequen y tomen partido por lo que sus ideologias les dicten.

Laura, gracias por mantenernos informadas.

“Mujeres de Jalisco: urge actuar, interpongan su amparo contra el blindaje al aborto. Es fácil. Manden su nombre completo y edad a (la dirección electrónica) agenda.feminista.jalisco@hotmail.com Pongan: inscribir al amparo, en el asunto. Agenda feminista preparará el papeleo. Deben reunirse miles. El tema va más allá del aborto, el blindaje puede afectar acceso a anticonceptivos como el DIU y la píldora del día después. Pasen la voz”


PUNTEO

1.- La reforma aprobada en Jalisco necesaria e indefectiblemente irradiará, condicionará y determinará el contenido normativo de toda la legislación secundaria de carácter estatal, replicando la protección incondicionada de la vida en gestación y la vulneración absoluta de los derechos fundamentales de la parte quejosa, destacando que los efectos jurídico-normativos que al interior del orden jurídico del Estado se producen, per se, como consecuencia de la reforma constitucional generan una grave vulneración de los derechos fundamentales de las mujeres, por cuanto hace a los ámbitos de la procreación y el libre ejercicio de la sexualidad, sin fines reproductivos, como lo es, de manera meramente enunciativa, la prohibición deóntica de utilizar métodos anticonceptivos cuyos mecanismos de acción impiden la implantación, como es el caso del dispositivo intrauterino (DIU) y de otros métodos anticonceptivos, dado que en tal caso se estaría vulnerando la protección a la vida del óvulo fecundado, previo a que acontezca la implantación, y la prohibición de utilizar métodos anticonceptivos con posterioridad a haber tenido relaciones sexuales, como consecuencia del rompimiento del preservativo, o de que dichas relaciones sexuales no hayan sido previstas.

2.- Postula la existencia de una obligación constitucional implícita de gestación y de maternidad a cargo de las mujeres, al tiempo que se traduce en severas restricciones a la libertad de determinar la forma en la que quieren tener relaciones sexuales, lo cual resulta inaceptable dado que no existe norma constitucional (federal) que imponga tales limitaciones a los derechos fundamentales de las mujeres, además de que tal maternidad impuesta se traduciría en la anulación de todos y cada uno de sus derechos humanos, los cuales necesariamente tendrían que ceder al momento en que resultaran embarazadas, e inclusive tal interpretación impediría la prevención de los embarazos en todos los supuestos en que no obstante existir la posibilidad de que se haya producido la fecundación, como consecuencia de la utilización de diversos métodos anticonceptivos, no se lleve a cabo la implantación, lo que limita el libre ejercicio de la sexualidad de las mujeres, sin fines reproductivos, lo que de manera directa violenta el contenido normativo del párrafo segundo del artículo 4° de la Constitución Federal, que no sólo protege la libertad reproductiva, sino que también reconoce y salvaguarda la libertad sexual que, por definición, incluye la potestad de su ejercicio sin que tal actuar tenga que tener connotaciones reproductivas, y que para salvaguardar el derecho constitucional a la no discriminación por razón de género, implica la imposibilidad deóntica de que las autoridades legislativas o los poderes constituyentes permanentes de carácter local, puedan imponer una maternidad forzada, ya que ello sólo operaría respecto a las mujeres, por cuestiones biológicas que determinan que las consecuencias jurídicas y fácticas del embarazo no deseado sólo recaigan en los cuerpos de las mujeres que lo experimentan.

3.- Adicionalmente, y dada la equiparación de los términos “concepción” y “fecundación” que se realizó durante el proceso legislativo que culminó con la aprobación de la reforma constitucional, en ésta se establece a favor del concebido y no nacido una protección incondicional, que excede en demasía la materia del aborto (que médicamente sólo puede existir cuando previamente se ha producido un embarazo, lo que acontece en el momento en que se produce la implantación, ya que tal reforma también guarda estrecha vinculación con la prohibición de la fecundación in vitro (que presupone la crioconservación de embriones supernumerarios y la posibilidad de que éstos no sean implantados), con la prohibición de utilizar métodos anticonceptivos, tales como el dispositivo intrauterino (DIU), que potencialmente pueden impedir la implantación del óvulo fecundado (siendo tal prohibición violatoria de manera directa de la libertad reproductiva que se encuentra reconocida en el párrafo segundo del artículo 4° de la Constitución Federal, dado que su carácter normativo y vinculante, que es propio de toda disposición constitucional, determina la licitud de la utilización de cualquier método anticonceptivo, en sí mismo considerado, esto es, la utilización de un método anticonceptivo no requiere la autorización de una norma jurídica secundaria, por lo que al legislador estatal no está habilitado para prohibir su utilización), con la prohibición del diagnóstico prenatal y la selección de sexo para evitar la transmisión de enfermedades hereditarias ligadas a cromosomas sexuales, y también produce el efecto de criminalizar a las mujeres que, por diversas razones de salud, si bien ovulan y como consecuencia de ello, se puede producir en su cuerpo la fecundación “in vivo”, fisiológicamente tienen algún impedimento para que se produzca la implantación del óvulo fecundado en su endometrio.

4.- Asimismo, la reforma coarta el libre ejercicio de la sexualidad de las mujeres, y establece una misoginia constitucionalizada, que necesaria e indefectiblemente irradiará, condicionará y determinará el contenido normativo de toda la legislación secundaria de carácter estatal. Por tanto, la reforma constitucional que se impugna configura de manera general y universal para la legislación del estado un sujeto normativo femenino subordinado a la necesaria protección de la vida en gestación, lo que genera una permanente restricción a los derechos fundamentales de las mujeres que guardan relación con la reproducción y con el libre ejercicio de la sexualidad, lo que por sí mismo actualiza una discriminación por razón de género, en los términos que son explicados en este concepto de violación.

5.- Por cuanto hace al acceso a la prestación de los servicios de salud, el que se estime que estamos frente a un acto ilícito, impide que se pueda considerar que las mujeres que encuadran en los supuestos previstos por la legislación penal, tienen el derecho de ser asistidas médicamente, por lo que el auxilio que reciben puede ser considerado como un acto gracioso y discrecional. Por el contrario, la caracterización de los supuestos como excluyentes de responsabilidad penal, permite que pueda configurarse la existencia de un derecho a favor de las mujeres a ser asistidas médicamente, así como la existencia de una obligación correlativa y de carácter positivo, en todos los casos a cargo del Estado y de los médicos que son servidores públicos, y en algunos supuestos a cargo de los médicos e instituciones privadas, de prestar los servicios para la interrupción del embarazo. Debido a ello, la negativa a prestarles los correspondientes servicios médicos, necesariamente es de carácter ilícito, lo que permite fincar responsabilidades a quienes hayan hecho nugatoria la prestación de los servicios de atención médica.

6.- Al mismo tiempo la reforma omite considerar que la permisión del aborto durante el primer trimestre del embarazo permite preservar la salud, la integridad corporal y la vida de las mujeres que deciden interrumpir el embarazo, toda vez que la mortalidad asociada a tal procedimiento es extremadamente baja en el primer trimestre de la gestación, incrementándose exponencialmente la tasa de mortalidad a partir de la décimo tercera semana de gestación.

7.- Asimismo, se omitió considerar que la ciencia médica distingue entre la fecundación y la implantación. La fecundación ocurre en el momento en que se produce la penetración del espermatozoide al óvulo, en tanto que la implantación acontece cuando, valga la redundancia, el cigoto se implanta en el endometrio, comenzando así el embarazo. Distinción que determina la licitud de la fecundación in vitro y la utilización de diversos métodos anticonceptivos tales como el dispositivo intrauterino (DIU). Además, el estado actual de la medicina, mediante la realización de exámenes de laboratorio, sólo permite identificar aquellos casos en que se ha producido en el cuerpo de la mujer la implantación, no siendo posible la acreditación de los casos en que habiéndose producido la fecundación “in vivo”, no se lleva a cabo la implantación, por lo que la pérdida del producto fecundado y no implantado escapa a la regulación del aborto en la totalidad de los códigos penales del país, lo que determina la vulneración del principio constitucional de exacta aplicación de la ley en materia penal, dado que se genera incertidumbre (no susceptible de ser resuelta vía interpretativa) sobre si el tipo penal de aborto comprende o no la muerte del producto de la fecundación, antes de que acontezca la implantación.

8.- En los derechos y bienes constitucionalmente reconocidos a favor de las mujeres, que como consecuencia de la protección incondicionada de la vida en gestación quedan caracterizadas como meros instrumentos cuyo destino necesario es la reproducción, por lo que se actualiza una afectación de los derechos fundamentales de las mujeres respecto a los cuales el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación otorgó un pleno reconocimiento y consideró que pueden ser vulnerados con una legislación prohibitiva del aborto o con una protección incondicional del concebido y no nacido, derechos entre los que cabe enunciar el derecho a la vida, el derecho a la libertad, el derecho a la protección de la salud, la libertad de la mujer sobre su cuerpo, el derecho a la igualdad de género, el derecho a la no discriminación, la libertad reproductiva, la libertad sexual, el derecho a la libre maternidad, el derecho a la intimidad o privacidad (sexual), la libertad de religión y los derechos sexuales y reproductivos, el derecho a la educación en materia de salud sexual y reproductiva, el derecho a la autodeterminación, el derecho al libre desarrollo personal y el derecho a la dignidad, derechos fundamentales que derivan de los artículos 1°, 3°, 4°, 6°, 14, 16, 20, 22 y 24 de la Constitución Federal, así como de los tratados y convenciones internacionales en materia de derechos humanos que han sido celebrados y ratificados por México, en términos del artículo 133 de la propia Constitución Federal, y que necesariamente presuponen que todo acto legislativo que tenga la finalidad de proteger la vida en gestación (lo que es constitucionalmente legítimo), necesariamente deba comprender hipótesis normativas que impidan el excesivo sacrificio de los derechos de la mujer embarazada, es decir, los supuestos en que la interrupción del embarazo no configura el delito de aborto (mediante la actualización de excluyentes de responsabilidad penal), o bien, su despenalización, al igual que debe regular y garantizar la prestación de los servicios médicos necesarios para la interrupción del embarazo (en los supuestos permitidos por la ley), y fortalecer los servicios de salud sexual y reproductiva, con el fin de no violentar los derechos de libertad, igualdad y autodeterminación reproductiva, que corresponden a las mujeres.1

15 julio 2009

.::La dualidad se llama LEMPICKA



LA DUALIDAD SE LLAMA LEMPICKA

Controvertida, independiente y dual, tanto en su vida como en su arte, Tamara de Lempicka supone un hito en la historia de la pintura; muy valorada como retratista, su nombre es uno de los escasos de mujeres reconocidas por la disciplina, y sus obras, insertas en la corriente del Art Decó, han conocido en los últimos años una revalorización que la sitúa a la par de sus coetáneos masculinos. El Museo del Palacio de Bellas Artes de Ciudad de México acoge estos días la mayor retrospectiva realizada hasta la fecha de la artista en México y América Latina: casi un centenar de obras, procedentes de diversas instituciones y museos de todo el mundo, que podrán visitarse hasta el próximo 2 de agosto de 2009.


De la aristocracia a la conciencia social

Tamara de Lempicka es, como personaje, uno de los más interesantes que ha dado la historia del arte: de férreo carácter, origen aristocrático, mundana y de inclinaciones bisexuales, Lempicka posee, junto con el hecho de ser mujer, exiliada y casi única en su estilo, los requisitos para conformar, por ella misma, una figura icónica de la talla de autores bien conocidos en la historia del arte (véase Picasso, por poner un ejemplo).
Sus orígenes se remontan a la Rusia zarista, de donde la Revolución bolchevique le obligará a huir para encontrar refugio en un París efervescente de vanguardia. En Francia deberá, sin embargo, comenzar de cero, y pronto su obra será expuesta por galeristas y marchantes que alcanzarán una apreciación de lo que su obra suponía: una estética síntesis, en clave art decó, del clasicismo y las nuevas formas que se estaban generando. Los temas de Lempicka sufrirán una alteración con el paso del tiempo y, en el periodo de entreguerras, comenzará a incluir en su repertorio obras con un componente social, motivadas por las condiciones vistas entre la población europea que había sufrido el enfrentamiento de la I Guerra Mundial. Son estas obras, desconocidas prácticamente por el público general, la gran sorpresa de la exposición ahora propuesta por el Museo del Palacio de Bellas Artes de Ciudad de México.

Una retrospectiva para América Latina

Un total de 49 óleos, 16 dibujos y 20 fotografías han sido reunidos en la que supone la primera muestra en México y América latina de la artista polaca. Las obras han sido cedidas para la ocasión por instituciones y particulares de todo el mundo -Francia, Varsovia, España, Francia, Estados Unidos o México- y ofrecen un completo recorrido por todas las etapas creativas de Tamara de Lempicka. La muestra, que podrá visitarse hasta el 2 de agosto de 2009, supone una oportunidad para acercarse a la obra de una de las más destacadas pintoras del s. XX en un contexto que fue, por lo demás, el elegido por la artista en la etapa final de su vida.


Más información: Museo del Palacio de Bellas Artes

Este articulo me llego por: www.artelista.com chequen la pagina, hay cosas buenas.

31 marzo 2009

De la lesbiandad y la 4ª Marcha Lésbica en D. F. 21 de marzo de 2009




















—“¿por qué tanta pelea por ser reconocidos?, si ya son reconocidos y no son discriminados... en general. Los hombres como que llevan la mayor parte... pero ustedes no tanto.” Mi amiga se refería a las lesbianas.

Ante esta serie de preguntas, por algunos instantes una se encuentra desarmada, sin atinar a encontrar respuestas claras. Como un ataque, como una agresión, una sola puede llenarse de indignación y molestia. Comienzas a sentirte culpable, ese vértigo nauseabundo sentido como antaño, como ese fantasma que se acerca, que tanto te persiguió, antaño, cuando aceptar ser lesbiana todavía es aún en ti una tragedia interior.
El ataque no permite que contestes coherentemente, esbozas frases comunes que has escuchado antes por las activistas y te has repetido a ti misma para defenderte de ti y de tu homofobia internalizada. “Precisamente, no somos iguales, no somos homosexuales”; “hasta el momento los que encabezan las luchas son los hombres homosexuales. Las lesbianas deben buscar un lugar propio, no buscarlo, más bien formarlo. Debe haber equidad porque no somos iguales, "equidad" mas no igualdad.”
—El término homosexual se aplica en general... es del mismo sexo, ustedes son las que pelean una distinción”—repetía mi amiga—… en lugar de hacer argüende.. sin ofender.. deberían de presionar a los legisladores para que presentaran propuestas y cambiaran la ley.
—… también eso se hace, son trabajos conjuntos—contesté.
— lo único que se me hace mal de las marchas es que muchos se ridiculizan… los hombres luego se visten con cada cosa.
—y tienen derecho a hacerlo, la cosa es que los homosexuales que son "menos argüenderos" son unos cobardes y no se aparecen, no dan la cara—contesté ya frustrada por lo que sentí como un ataque.

Y toda esta discusión surgió al momento que le comenté a mi amiga sobre que estaba preparando mi viaje a la Ciudad de México para la 4ª Marcha Lésbica.
Por supuesto que este tipo de discusiones hace un buen rato que ya no hacen tanta mella en mí, salvo esos minutos de argumentaciones, mi vida la sigo viviendo como una mujer que ama a otras mujeres, satisfecha, con ánimo.
Y así, un viaje de siete horas para llegar a la ciudad de México, dormir unas horas para a las 12 de la tarde ayudar con la instalación del tapiz de aserrín titulado El árbol de la vida lésbica, coordinado por la artista Lilia Valencia.
A las 3 de la tarde nos dirigimos al Zócalo de la ciudad para comenzar con la lectura del documento central y pronunciamiento del Comité de la Marcha Lésbica (COMALa) por parte de la activista Yan María Castro:




· Las lesbianas hemos desobedecido el mandato de la heterosexualidad obligatoria, consigna del sistema patriarcal que ha servido para invisibilizarnos y aislarnos hasta desconocer nuestra autonomía sexual. Por ello nuestra presencia organizada en las calles es el acto de visibilidad más contundente en contra de la ideología patriarcal, ya que derrumbamos los prejuicios, el sexismo, la misoginia y la lesbofobia, manifestando públicamente el amor entre mujeres.
· La Marcha Lésbica mantiene el espíritu que dio origen a nuestros movimientos sociales, particularmente de feministas y lesbianas feministas, y nuestro justo reclamo por una maternidad libre y voluntaria, contra la violencia hacia las mujeres, por la libre autodeterminación sexual; demandas que de ninguna manera han sido resueltas, represión en contra nuestra que no ha disminuido, por el contrario se ha intensificado, ya que el discurso de la pseudo-inclusión e igualdad crea una realidad ficticia que confunde y repite la segregación, para mantener una vez más la practica de la doble discriminación, revestida ahora, con un disfraz de “equidad de género”, donde todo es falso, es mentira, es imposición y continúa así con la destrucción del cuerpo femenino para continuar forzándonos a ser iguales a ellos, a los hombres.
· Cuestionamos y criticamos la mercantilización de “lo gay”, ya que con su práctica consumista voraz, enajenan y confunden a la comunidad de mujeres lesbianas, presentando como opción el desarrollo de nuestra sexualidad con vergüenza, continuación de los roles sexuales y estereotipos de género, consumo del alcohol y drogas, comercio sexual, entre otros factores, que han generado la desmovilización, la falta de conciencia, propagando el individualismo y consumismo que se traducen en jugosas ganancias para grupos represores oligárquicos[…]
· La vida de las lesbianas no puede ser definida por el Estado como una Política Pública. El Estado, sólo debe ser el garante de los derechos humanos, respetando nuestra vida pública y privada.
· ¡Exigimos la despenalización del aborto en todo el territorio mexicano así como el libre acceso a métodos anticonceptivos!
· Para garantizar la salud de las mujeres demandamos la creación del Consejo Nacional de Lucha y Prevención del Cáncer Mamario y Cérvico Uterino, con sedes en los 31 estados.
· Solución real e inmediata a los feminicidios que ocurren en todo el país y en particular en Ciudad Juárez.
· La Sociedad de Convivencia no es ningún avance, demandamos derechos completos como lo gozan las personas heterosexuales: derecho al matrimonio, a la pensión y la seguridad social de las parejas del mismo sexo, a adquirir la nacionalidad mexicana en el caso de las parejas binacionales, a la adopción y libertad de tener y educar a nuestras hijas e hijos.
(DOCUMENTO CENTRAL. PRONUNCIAMIENTOS Y DEMANDAS DE LA 4ª MARCHA LÉSBICA MÉXICO 2009.
Para ver completo el documento: http://marchalesbica.com/documento.html )





El contingente salió pasadas las 3 de la tarde. La marcha fue planteada sin la asistencia de carros alegóricos, partidos políticos u hombres a quienes insistentemente se les pidió respetar y aglutinarse al final si su intención era acompañar a las mujeres lesbianas en la marcha.
A veces una simplemente vive en el mundo de mujeres, yo como lesbiana, así, desde que inició el viaje de Guadalajara a D. F. no viví sino en el mundo de mujeres, de mujeres que aman a otras mujeres. Ese es mi mundo y así lo entendí y lo viví sin darme cuenta hasta que tuve que detenerme un poco para pensar en lo que había significado esta experiencia de la marcha lésbica.
Mujeres, mujeres, mujeres lindas, una no puede dejar de mirar la belleza de las mujeres, descubrir lesbianas lindas, descubrir lesbianas y lesbianas, eso fue en resumen la marcha: un descubrimiento de la esencia lesbiana.
Mujeres altas, delgadas, gorditas, bajitas, morenas, con cara bonita, vestidas casual, ninguna en vestido, muchas con pelo corto, muchas con pelo largo, muchas mujeres. Algunas que se confunden en su naturaleza masculina pero que develan una feminidad no forzada, acaso una feminidad más pura y auténtica, esa que no les permite trocarse simplemente en hombres.
Parejas de mujeres, besos entre mujeres constantes y en cada lugar, abrazos, mujeres caminando de la mano. En las banquetas personas mirando, tratando de interpretar de qué se trataba ahora esta marcha. Habían de ver alguna bandera del arcoíris de la diversidad, que no terminó de faltar, o alguna pancarta: “besé a una chica y me gustó”, “lesbianas, lesbianas, ¡estamos en todas partes! En la iglesias, en las escuelas, en las calles, EN LA MARCHA”, “Arriba y encima las lesbianas feministas”, “Por un cambio profundo en las relaciones con el mundo NUNCA MÁS UN MUNDO SIN NOSOTRAS”. Entonces comenzaban a entender que se trataba de lesbianas… y miraban y en ratos reían ante el coro “¡Pucha con pucha, lesbianas a la lucha!”, “¡no somos una, no somos cien, prensa vendida, cuéntanos bien!” “¡Felipe, escucha, tu esposa está con lucha!”, “¡si Sor Juana viviera con nosotros estuviera, si Safo viviera, de gusto se viniera!”

—Oye, sí son muchas—comentaba un hombre a otro en un cruce de calles frente al río de mujeres.
—Así es señor y las que faltan, las que no se atreven a salir, las que no pudieron venir—le contesta una mujer dentro del contingente.
— ¿Cómo cuántas son? — Le pregunta a la mujer.
— Cuéntele usted señor—Le responde contenta mientras seguía avanzando.
Me quedé un rato parada mirando el número de mujeres que no terminaba de pasar. Realmente fue algo emocionante mirar y mirar el río de mujeres que no llegaba a su final.
Arribamos a la explanada del monumento a la revolución casi siendo las 5 de la tarde. En el mitin volvió a escucharse el pronunciamiento de las organizaciones asistentes a la marcha. Cinco mil lesbianas según COMALa asistieron en total a la marcha.

Cabe apuntar las palabras de Karla Grajeda, coordinadora del Colectivo Diversiless quien mencionó la situación particular de Jalisco como cuna del conservadurismo y ultraderecha del PAN, además que exigió el derecho de formar familias de elección y con ello el inmediato regreso de Rosaicela a su casa con su tutora legal, Alondra, a quien hasta el momento se la arrebataron. Además repudió los continuos golpes que nos da el gobierno a la comunidad LGBT en Jalisco.
Mujeres y Cultura Subterránea, lesbianas del barrio, como ellas mismas se definen, declararon en voz de una de sus integrantes: “que bueno que venimos ahora más, a pesar de que nos han boicoteado toda la bola de feministas lesbianas que son de closet y que no quieren venir, no importa, estamos las que queremos estar porque nos gusta ser lesbianas y lo demás nos vale madre ¡gracias por estar aquí!”.
El grupo de hip-hop cubano Las Krudas mostró su calidad en composición de música folklórica cubana y hip-hop. Por último Rocío Jaramillo cantó como lesbiana para lesbianas.
La fiesta que siguió en el Salón Arriba mi Sinaloa, esa me la reservo, sólo diré: baile, baile, más baile, mujeres, cuerpos, mujeres, flirteos, miradas furtivas, miradas atrevidas… muy rica noche.
Me gustaría poder haber captado y aprendido de memoria cada rostro femenino lesbiano… su identidad… imposible… las identidades son múltiples, los sabemos. Aún así, creo que lo más grande fue sentir ese aire de pertenencia, ser igual que las que estaban ahí sin necesidad de conocer cada dato básico, sólo un cruce de mirada, la marcha limpia, apareciendo simples, sin mayor glamour, sin mayor pretensión que ser. Sólo el amor emanado del abrazo eterno de unos instantes, de los besos en que se pierden por un momento “formando una revolución”, del beso de amor con ese toque de certeza de haber encontrado a la correcta… con ese beso de amor y la certeza de que no hay nada más correcto que amar a la correcta.




Laura Cruzher
Guadalajara, Jal., Méx.
30/marzo/09

30 marzo 2009

Crónica de un dictamen más o de un ataque simbólico a las que se quiere dominar

Ayer jueves por la tarde del 26 de marzo de 2009, en la sesión extraordinaria del Congreso de Jalisco, poco después de que dieran las 5 de la tarde, fue aprobado el decreto de la Comisión de Puntos Constitucionales, Estudios Legislativos y Reglamentos que reforma y adiciona el artículo 4º de la Constitución Política del Estado de Jalisco y el artículo 228 del Código Penal para el Estado de Jalisco.
Dicha reforma plantea “proteger la vida desde la concepción” y castigar a quien no siga este mandato en cualquier circunstancia, sea embarazo forzado por violación, el peligro a la vida de la madre o la malformación del feto (aunque en el decreto diga que aún está permitido en estas circunstancias, nada está por encima de la Constitución legalmente). Desde ayer por la tarde, en Jalisco, a cualquier mujer que tenga un aborto será una criminal.
La entrada a civiles a las sesión del congreso estuvo reservada a grupos que apoyaban la iniciativa también conocida como Ley Antiaborto, creada por la agrupación Mexicanos por la vida de Todos que está formada por grupos del Partido Acción Nacional, religiosos, entre los que se cuenta al cardenal de Jalisco y la luz del mundo, así como civiles y estudiantes de colegios particulares.
Fue mínima la asistencia de personas que se manifestaran en contra de la ley antiaborto, mínima y fácilmente minada por la asistencia agresiva de hombres mayoritariamente y adolescentes masculinos que portaban uniforme escolar quienes además de gritar su consigna “sí a la vida” agredían con adjetivos negativos como “gordas” y “asesinas” a las mujeres que por su parte abogan por un “sí a la vida y al derecho a decidir sobre mi cuerpo”.
Las mujeres de grupos feministas contra la iniciativa que abordamos hoy, tomaron por unos minutos un tramo de la calle Hidalgo; ante este hecho representantes del Partido Socialdemócrata que hasta ese momento estuvieron ahí también manifestándose en contra de la iniciativa abandonaron el lugar alegando que sus manifestaciones “siempre han sido pacíficas”, tomar la calle “lo consideraban como un acto agresivo” y que por tanto se retiraban porque no querían ser ligados o relacionados a los grupos feministas.
En el interior del recinto del Congreso, en la discusión en lo general del dictamen de la “ley antiaborto” se esbozaron los discursos ideológicos de los partidos. El primero en hablar fue el diputado por el PRD Enrique Alfaro cuyos principales argumentos expresaron el cómo hasta este momento el PAN y los conservadores han estado incurriendo en un falso debate sobre estar a favor o en contra de la vida: No se podía dar un debate más falso que pretender hacer creer que existen seres humanos a favor de la vida y otros en contra de la propia vida, cuando estamos precisamente utilizando los instrumentos que nos ha dado la civilización para ponernos de acuerdo, como es este parlamento… y anunció el retiro de su fracción del recinto para no votar por una iniciativa en la que no se había tomado en cuenta la opinión de todas las mujeres ni la de cada una de las organizaciones de la sociedad.
Ocho diputados oradores más se manifestaron a favor de la iniciativa, panistas en su mayoría, esbozaron discursos asentados en doctrina, esencia y mística panista, aduciendo también un punto de vista “científico” sustentado por científicos como Jesús Cumate, Fabio Salamanca [que] han comentado este concepto [de] que la vida inicia desde el momento de la fecundación… En el momento en que el óvulo y el espermatozoide se unen es cuando la información genética es recogida dentro del huevo fertilizado y la información queda escrita en un tipo de cinta a la que llamamos ADN, entonces, señores, comienza la vida, de un nuevo ser humano con sus 46 cromosomas, a partir de ese momento se determina el color de los ojos y de la piel así como otras características físicas… Y notemos pues cómo hablan de “el concepto de que la vida inicia” o cuando la “información genética es recogida en un tipo de cinta” como su mayor argumento científico de “vida”.
A este tipo de argumentos le siguieron algunos más de tipo sentimental: Hay días en la vida de uno, son de esos días que te llenan de orgullo… el lunes pasado… mi esposa me informó que está embarazada… a partir de ahí subir a esta tribuna para mí era muy importante… subirme a esta tribuna a decirle a alguien que cree que cuando llego a mi casa y trato de hablar con mi hijo… a alguien que me diga que no le estoy hablando a nadie… llego y platico con mi hijo… o mi hija… y alguien me dice que ahí no hay vida… está mintiendo. Otra vez una creencia religiosa de la existencia del alma.
No entraré más en este asunto, pues sobre el asunto de ¿la vida desde cuando?, no se esbozan siempre más que discursos morales y de creencia religiosa. Los hechos, lo sabemos, son que las mujeres abortan, diga la iglesia que se condenan o no; que las mujeres son violadas, que muchos niños viven en la calle, son abandonados o crecen en entornos disfuncionales; el hecho de que es el cuerpo de la mujer la única realmente involucrada en la formación de lo que será una persona al nacer y por tanto la principal que debería determinar y juzgar sobre ese hecho, es indiscutible.
No obstante, sólo a dos activistas, Ángela García y Adela Jiménez, con estos datos en su conciencia, se les permitió la entrada al recinto. Increparon durante todo este acto de dictaminación a los diputados que esbozaron discursos pseudo poéticos y moralinos sobre “el derecho a la vida”. Advertidas, las dos mujeres integrantes de Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de las Mujeres (Cladem), varías veces por el presidente de la mesa directiva, Samuel Romero Valle, de que de no terminar con sus “interrupciones” a los oradores serían desalojadas por la fuerza pública, llegó la votación.
No se discutió ni se habló en ningún momento por parte del presidente de la mesa directiva, nada respecto a los gritos de los que apoyaban la ley, quienes además de repartir rosarios, folletos y demás mercancía rezaban el rosario (Según testimonio de Ángela García del Cladem), imagino, con la plegaria de que se aprobara la ley que por supuesto el PAN ya había negociado con el PRI y acomodado con un estrechamiento de términos en su proceso legislativo.

Me da tanta tristeza ver a dos mujeres que, gracias a sus madres, están hoy aquí manifestándose en contra de la vida”, fueron las palabras, desde la tribuna legislativa, del diputado panista Felipe de Jesús Pulido. Las palabras produjeron la reacción de las activistas. Angela García expresó: “¡por un voto no se vende la vida de las mujeres!”. (La Jornada Jalisco, 27 de marzo de 2009).

En reacción a esto, Samuel Romero Valle ordenó a los cuerpos de seguridad que sacaran del recinto a las dos activistas, dos mujeres de seguridad (según testimonio de uno de los asesores de la Dip. Gloria Rojas) se abalanzaron hacia las mujeres y detrás de ellas más agentes de seguridad. Ante esto, dos de las diputadas, Gloria Rojas y Verónica Martínez, ambas priistas, rodearon con sus cuerpos a las mujeres para evitar que las lastimaran, una voz adujo el fuero constitucional que tienen las dos diputadas, lo que significaba que los cuerpos de seguridad no podían tocarlas y por tanto tampoco a las dos mujeres a las que protegían, que no fueron sacadas a la fuerza sino que salieron en vista de la situación tan agresiva que estaba sucediéndose.
La votación estaba efectuándose en ese momento por lo que las dos diputadas no pudieron votar, quedando su voto en sentido de abstención.
La iniciativa fue aprobada con 32 votos a favor y dos abstenciones por mayoría absoluta.
Afuera del congreso aún esperábamos algunas personas a las que no se nos permitió pasar, para saber la resolución de la iniciativa. Se pudo observar al titular de la iniciativa, Daniel Gallegos saliendo del congreso, contento, realizando una llamada y anunciando que estaba aprobada. Segundos después la diputada Gloria Rojas salía alterada y con prisa para abordar un carro. Por fin salieron Ángela y Adela, alteradas también y al punto del llanto, impresionadas por los hechos que acababan de suceder. Ángela corroboró lo sucedido dentro del recinto legislativo y apuntado líneas arriba.
Después de eso las activistas se retiraron, los diputados salieron de a poco.
Sé que el sentimiento que a continuación me invadió fue compartido por las mujeres que estábamos ahí. Un sentimiento de derrota, de desilusión… de tristeza y sobre todo frustración; de la soledad, de la ausencia de interés de otras mujeres a las que se les está afectando su condición.
Queda hasta el momento un trago amargo, impotencia por mirar que son esas mismas estructuras, aquellas que se jactan de civilizadas, de estar al servicio del bienestar del pueblo, son las que imponen medidas por fanatismo e ideología. Y la pregunta constante ¿con qué seguirá ahora el estado autoritario del PAN para minar la estabilidad, la confianza de la gente que intentamos vivir día a día? ¿En manos de quién estamos y estaremos después?
Sí, es cierto, tal vez pueda tildárseme de exagerada, dramática; de que la vida y la cotidianidad, el estado, lo hacen, lo sostienen cada una de las personas que de veras trabajan allá afuera, no los gobiernos ni los partidos.
En términos más inmediatos se me dirá que la iniciativa será tumbada por anticonstitucional y por violar varios tratados internacionales en cuestión de derechos reproductivos y de la mujer. Pero dudo mucho que eso ocurra mientras estemos en manos del actual gobierno aquí en Jalisco y mientras la gente de Jalisco siga atrapado en la desilusión, en la apatía, en los “a mí no me interesa la política”, “para que me preocupo si de todos modos el gobierno hace lo que quiere”.
La política es la vida misma, emana del ser humano y maneja al ser humano. Se me tildará de dramática y exagerada, pero estoy segura que en algún momento de sus vidas han mirado esos ojos cristalinos de la desilusión y la frustración, de la derrota… en algún momento han visto o verán las pieles quemadas por el sol, esa piel marcada por el paso del tiempo y por el trabajo, en marchas, marcadas por el cansancio de gritar sin ser escuchadas.
En algún momento han de escuchar junto al suyo, el nudo en la garganta de quien grita cada vez más débil y cada vez más sola. En algún momento sentirás la necesidad de ir codo a codo, aunque no grites, aunque no cambies nada radicalmente, sentirás la necesidad de mostrarte y de intentar cambiar de la realidad lo que no te hace feliz.
Mientras eso sucede, yo por ahora les dejo de tarea esta humilde crónica que sentí necesidad de compartir.
Tal vez la aprobación de esta iniciativa no marque nefastamente el bienestar de las mujeres, tal vez… pero aún así, por qué entonces este malestar, esta incomodidad de sentir que algo se cierne sobre nosotras, algo sin presencia física (a menos que sea un “piropo”, un manoseo en la calle o en el peor de los casos una violación sexual) pero que igual nos asfixia la mayor parte del tiempo… Se los dejo de tarea.

Laura Cruz
Guadalajara, 27 de marzo de 2009

19 diciembre 2008

.::La gran guerra y la crisis de valores

"Arte corresponsal en tiempos de..." Acuarela. Yolliztli Ruiz


Vicente Aliaga Col. Arte hoy. Arte y cuestiones de género. Una travesía del siglo XX Ed. Nerea. San Sebastian (Guipúzcoa), 2007, Pág. 118


LA GRAN GUERRA Y LA CRISIS DE VALORES


El estallido de la I Guerra Mundial tuvo enormes consecuencias en las relaciones entre los sexos. Alejados los varones en el frente de batalla, algunas mujeres ocuparon puestos de trabajo que quedaron vacantes. Este contacto con el ámbito laboral les permitió saborear, de alguna manera, las mieles de la independencia económica.

1918 es un año cargado de simbolismo. Las secuelas psíquicas que dejó la guerra, tanto en la Alemania derrotada como en las naciones victoriosas, son de amplio calado. Por un lado, está el resentimiento dirigido contra los vencedores (no se puede olvidar que en el tratado de Versalles Alemania quedó humillada en múltiples aspectos), que también padecieron quienes no combatieron en la guerra. Como afirma María Tatar en Lustmord. Sexual Murder in Weimar Germany (1995), la subjetividad masculina quedó dañada por la derrota militar y por la percepción de que el cuerpo como entidad aparecía en su máxima vulnerabilidad, fragmentado y herido. Un golpe duro para la invencible hombría.

Las mujeres que habían escapado del fragor de la batalla y que se habían incorporado al ámbito laboral, además de hacerse visibles en el espacio público exigiendo igualdad de derechos (piénsese que en Alemania, por ejemplo, no pudieron asistir a actos políticos o afiliarse a partidos hasta 1908), fueron percibidas por muchos hombres como una amenaza al poder social y económico que éstos habían capitaneado, así como al statu quo existente.

La reacción defensiva contra la mujer y los valores de género a ella asociados sirvió de caldo de cultivo para la aparición de un conjunto de imágenes y representaciones violentas. Me refiero a una serie de pinturas, dibujos y acuarelas de Otto Dix y George Grosz que insisten en mostrar cuerpos de mujeres violados y salvajemente desmembrados.

Si bien antes de la guerra o en los primeros avatares de la misma una pléyade de intelectuales y de artistas celebraron entusiasmados los conflictos bélicos, hasta el punto de llegar a alistarse (Boccioni, Léger, Kokoschka, Beckmann, Dix, Marinetti...), la experiencia misma del campo de batalla generó todo tipo de traumas. La exaltación inicial iba acompañada a menudo de un rechazo a lo femenino, considerado falto de energía y blando (especialmente relevante el brío masculinista de Wyndham Lewis y los vorticistas). La idealización de la guerra suponía una vía mediante la cual limpiar y traer higiene al mundo, pero pronto esa visión se transmutó en dolor. Convalecientes de sus heridas, algunos de estos artistas-soldado ofrecieron el rostro deshumanizador de la contienda. Sin embargo, a la hora de representar a la mujer (por lo general, ausente o retratada como ángel reparador, enfermera o madre), ésta aparecía encarnada en el cuerpo sugerente, viscoso y repugnante a la vez, de una furcia.
En la Alemania de posguerra, la prostituta era una aparición nocturna, un fantasma enflaquecido, vinculada a la transmisión de enfermedades venereas. En relativo descargo de artistas como Otto Dix, que se ensañaron en representar a la mujer en su papel de víctima, es preciso añadir que los varones tampoco salían bien parados (suicidas, orondos empresarios, viejos verdes al borde de la muerte...), aunque, eso sí, la diversidad de papeles y cometidos que desempeñaban era mucho mayor. La crisis económica por la que pasaba Alemania y otros países vino también acompañada de una histeria colectiva azuzada por la presencia de asesinos en serie, de cuyos crímenes se nutría la prensa de la época. La fascinación por estos asesinos condujo a pensar que, en cierto modo, se les condonaba su brutal violencia, que era fruto, según muchos psiquiatras, de haber convivido con unas madres posesivas y castradoras. De ellas se vengarían después ensañandose en los cuerpos y los órganos genitales y reproductivos de sus víctimas. De alguna manera, el hecho de que las víctimas fuesen en su mayoría niñas y mujeres (también hubo varones homosexuales) ha permitido avalar la lectura de que se trataba de un castigo contra la creciente rebeldía de lo que todavía no se percibía, paradójicamente, como es sexo débil, o contra la visibilidad de los diferentes. Se ha escrito mucha literatura y se ha realizado mucho cine fermentando el imaginario colectivo en relación con los asaltantes sexuales como Jack El Destripador, en Londres; Peter Kürten, El Vampiro de Dusseldorf, o Albert DeSalvo, El Estrangulador de Boston. Por otro lado, en el reverso de la moneda, la representación de mujeres fuertes se había centrado en las féminas castradoras de forma harto frecuente en el arte y la literatura de finales del siglo XIX y principios del XX.

La proliferación de imágenes de Eva, Circe, Clitemnestra, Medusa, Judith, Salomé, esto es, de una serie de personajes bíblicos y procedentes de la mitología clásica o de anónimas femmes fatales ninfómanas empedernidas o esperpentos diabólicos, había sido desempolvada en la pintura realizada por hombres (Félicien Rops, Franz von Stuck, Fernand Khnopff, Edvard Munch...) Pero no se hizo con la intención de rescatar célebres figuras femeninas, sino, entre otros propósitos, como una estrategia de autodefensa ante la sexualidad y la pujanza femeninas presentadas injustamente como homicidas. Grosso modo, no había término medio ni sutilezas: la mujer pasaba de ser madre y ama de casa a puta y asesina.


atte: Yolliztli on line...

18 diciembre 2008

.::Las Sufragistas cuestionan la hegemonía del macho


Vicente Aliaga Col. Arte hoy. Arte y cuestiones de género. Una travesía del siglo XX Ed. Nerea. San Sebastian (Guipúzcoa), 2007, Pág. 118

EMERGE LA NUEVA MUJER
LAS SUFRAGISTAS CUESTIONAN LA HEGEMONÍA DEL MACHO

La coraza del macho comenzó a agrietarse, aunque muy levemente, con la irrupción en el espacio público de las sufragistas.

Una de las imágenes que habrán impregnado la retina de muchos y habrán dejado huella es la famosa fotografía en que la británica Emmeline Pankhurst es zarandeada por la policía, apartándola a empellones para evitar que se manifestase a favor del derecho al sufragio.
Nueva Zelanda, en 1893, fue el primer país que aceptó el voto para la mujer, que se vio obligada a radicalizar sus acciones -sabotajes, huelgas de hambre, incendios- para que fueran aceptadas las demandas de la Women's Social and Political Union.

La Francia de Simone de Beauvoir tuvo que esperar hasta 1945, Entre una y otra fecha, el derecho al voto femenino fue aprobado en los parlamentos, dándose paso de este modo a una nueva realidad social.


Según Julia Kristeva, el reto de la emancipación reflejó un deseo de formar parte de un tiempo histórico, lineal, vinculado con el Estado-Nación burgués y con las identidades políticas mayoritarias.

Esta época de campañas políticas a favor de la igualdad y de la participación apunta a un anhelo que persigue borrar las diferencias femeninas y abrazar el cuerpo de lo único y, por ende, masculino.


Atte: Yolliztli on line

17 diciembre 2008

.::Feminidad, masculinidad y mascaradas

casiopea31. Yolliztli Ruiz. Acuarela

Vicente Aliaga
Col. Arte hoy. Arte y cuestiones de género. Una travesía del siglo XX
Ed. Nerea. San Sebastian (Guipúzcoa), 2007, Pág. 118


FEMINIDAD, MASCULINIDAD Y MASCARADAS

En este orden de cosas, han salido a flote las teorías sobre las mascaradas. Así, una autora cuyo pensamiento ha cobrado vigencia en los últimos años es Joan Riviére, que en 1929 publicó un ensayo titulado Womanliness as a Masquerade (La feminidad como mascarada). Esta psicoanalista venía a decir que el comportamiento social de la mujer variaba cuando competía en el espacio público y laboral con el hombre. Su determinación, empeño, arrojo y constancia eran percibidas por los hombres como rasgos de una masculinización de las mujeres; de ahí que éstas, traumatizadas psicológicamente por este tipo de reacciones de oprobio, acentuaban su feminidad mediante comportamientos considerados própios de las féminas. Es decir, se ponían la mascarada de la feminidad. En el fondo, Riviére propugnaba que se trataba de conductas cambiantes, forzadas por la presión social del varón, que nada tenían que ver con la condición sexual biológica de las mujeres.

Los valores de género a los que me refería antes influyen también en las distintas orientaciones y en las prácticas sexuales (en este sentido, es acaso casual que el coito vaginal se encumbre como el acto sexual por antonomasia, preferible a los demás y representado hasta la saciedad, por ejemplo en el cine, en detrimento de otros placeres como, verbigracia, el orgasmo clitoridiano?). Y es que existe una neta jerarquización de las mismas sobre la base de una cultura falócrata en la que predominan los roles activos y pasivos, siendo estos últimos relacionados errónea e interesadamente con lo femenino y, por ende, minusvalorados y denigrados. Por otro lado, no resulta conveniente olvidar la existencia de la misoginia, algo que los varones comparten más allá de sus preferencias sexuales, y que no es precisamente un mérito. La misoginia está todavía hoy insuficientemente combatida en las distintas áreas de intervención social, educativa y cultural.

Las mujeres están acostumbradas a autoanalizarse al menos desde los años sesenta, con la aparición del feminismo, alicaído tras la II Guerra Mundial, cuando el imperio del hombre guerrero había eclipsado las necesidades del otro sexo y la aspiración a la emancipación de la mujer. Y ese proceso de auscultación y de autoconocimiento les ha permitido conocer mejor su sexualidad, que había sido forjada a medida de los deseos del varón. En cambio, éste, cómodamente encaramado en la hegemonía de un discurso cerrado, autocomplaciente, masculinista, no se conoce a sí mismo y tampoco admite fallas y fisuras en su coraza de macho irredento. Esta impermeabilidad e impenetrabilidad acarrea conflictos internos; por ejemplo, la falta de exteriorización de las emociones, que ha castrado, y sigue haciéndolo, a muchos hombres.

Los varones están perdidos, se dice con un velo de comprensión y conmiseración, pero todavía no lo suficiente, asevero, pues es preciso que entren/entremos en crisis para poder componer nuevos valores de igualdad y de verdadero respeto a las diferencias. Sin embargo, al menos en ciertos ámbitos, se empiezan a palpar ciertos cambios en las actitudes masculinas. El varón se ha transformado en un objeto de deseo, accesible a la mujer y a los demás hombres. Pero es esta objetualización, de marcado signo materialista y consumista, signo de una verdadera igualdad? La duda permanece.


atte: Yolliztli on line

16 noviembre 2008

.::Sociedades de mutua convivencia en peligro::.

Es un derecho y seguiremos luchando, afirman
Angelinos se vuelcan a favor de las bodas gays

Se oponen a la votación que prohíbe contrato civil entre homosexuales.


Massachusetts y Connecticut, hasta ahora, son los únicos dos estados que permiten este tipo de uniones en Estados Unidos Foto: Jewel Samad/AFP



16-Noviembre-08



Los defensores de los derechos de los homosexuales en el primer estado que permitió los matrimonios entre parejas del mismo sexo se reunieron este sábado para protestar contra la votación que prohibió ese contrato civil en California y para instar a los partidarios del mismo a que no se rindan en la lucha.

Multitudes de gente se reunieron cerca de edificios públicos en comunidades pequeñas y grandes metrópolis de gran parte del país, incluidas Nueva York, San Francisco y Chicago, para descargar sus frustraciones, celebrar las uniones entre homosexuales y expresar al exterior su llamado al cambio.

“Los matrimonios civiles son un derecho civil, y seguiremos luchando hasta que obtengamos los derechos que merecemos como ciudadanos estadunidenses”, estableció Karen Amico en Filadelfia.

“Nosotros somos la familia estadunidense, vivimos junto a tu casa, damos clases a tus hijos, cuidamos a tus ancianos”, dijo Heather Baker, una maestra de educación especial que habló a la multitud en la Plaza del Ayuntamiento de Boston. “Necesitamos derechos iguales en todo el país”, agregó.

Massachusetts y Connecticut, ciudades que comenzaron la semana pasada dieron luz verde a los matrimonios entre personas del mismo sexo, son los únicos estados que lo permiten. Sin embargo, los 30 estados que han sometido el tema a votación han exteriorizado sus prohibiciones a este tipo de uniones.

Las protestas que siguieron a la votación sobre Propuesta 8 en California, la cual define el matrimonio sólo como un acto entre un hombre y una mujer, han incluido ocasionalmente muestras de enfado e incluso violencia, y los manifestantes han condenado a las organizaciones religiosas que han apoyado la prohibición, incluida la Iglesia mormona por lo que presentaron carteles con la leyenda: “Atención mormones: ¿El tener 6 esposas, es considerado tradicional?”.

Empero, representantes de Join the Impact (Únete al impacto), que organizó las protestas del sábado, pidieron a los participantes que fueran respetuosos y evitaran atacar a otros grupos durante las marchas y reuniones.

El ambiente en Boston fue generalmente alegre, con los participantes bailando y entonando la canción “Respect” (Respeto).



Boston/Jay Lindsay/AP

Nota extraida del periódico Público del Domingo 16 de Noviembre.

12 octubre 2008

El lenguaje es un virus. Juan Vicente Aliaga

Para aquellos q' sabiamente planien participar en el concurso de fotograf'ía q' promueve COESIDA... me he tomado la libertad de subir un texto de Juan Vicente Aliaga extraido del libro De Amor y de Rabia, un libro extraordinario q' aborda el tema del fenomeno del SIDA y su repercusión dentro de las artes y viceversa. Aquellos q' esten interesados en leerlo, lo venden en Gandhi... o creo también esta en la biblioteca de Artes Visuales de la UdeG.

Este ensayo creo les servirá para no caer en la inconsciencia de un manejo simbólico absurdo e inintelegible que merme el discurso q' planean abordar.

Saludos Yolliztli!


El lenguaje es un virus
Juan Vicente Aliaga

Language is a virus, dice Laurie Anderson, y no le falta razón. Al estar constituido por una cadena arbitraria de significados y significantes, el lenguaje transmite valores morales, contingentes, y por lo tanto, genera ideología.

En ese orden de cosas, si tratasemos de conocer el sentido o sentidos que el lenguaje escrito ofrece de la definición de diccionario del término enfermedad, tendríamos, por lo general, las siguientes acepciones: por un lado, una serie de sinónimos, a saber: afección, dolencia, padecimiento; por otro, definiciones del tipo: cada una de las diversas alteraciones del organismo que perturban su funcionamiento; y en tercer lugar, el listado de conceptos que van desde anormalidad y estigma hasta lacra y mal, pasando, entre muchos otros, por los de transtorno y frenopatía.

Con esta somera ojeada a lo que la institución lingüística dice sobre el significado del término enfermedad, y teniendo en cuenta que la institución, sea ésta la Real Académia de la Lengua, un grupo o asociación de lexicógrafos o simplemente algún diccionarista, está encargada de definir, ordenar, explicar o mostrar las equivalencias de un idioma, podemos ver que el lenguaje está utilizado de varios modos: tautológico, en primer lugar; determinando el vocablo enfermedad sin definirlo, buscando similitudes abstractas; descriptivo, en segundo lugar, tratando de adecuar el alcance semántico a una función denotativa y explicativa a la vez, en la que se precisa una dimensión que dice tender a lo objetivo, aun siendo conscientes de la carga ideológica de éste último término; metafórico, por último, induciendo al receptor del mensaje a asociar enfermedad con vocablos connotados en funcion de la adecuación del mismo canon o norma y reforzando, por puro exceso, la magnitud negativa de la palabra definida.

De los tres usos del lenguaje enunciados, es posiblemente el tercero, el metafórico, aquél que consiste en dar a una cosa un nombre que pertenece a otra, el que más nos interesa explorar aquí, pues incide de lleno en la representación que del SIDA han ofrecido los medios de comunicación de masas, la publicidad y también el arte, aunque ésta última cuestión, la del campo estético, será tratada en otros textos de De amor y rabia. Así, si nos paramos a considerar que el lenguaje está estructurado socialmente y que tiene la capacidad de significar algo determinado, en función del ámbito o contexto en el que se vehicule, de la carga ideológica utilizada y del sesgo personal que el sujeto pensante le añada, veremos que el SIDA no ha aparecido tan sólo ante la opinión pública como una enfermedad dolorosa, destructiva, irreversible, sobre la que no existe cura, pero sí modos de prevenirla, sino que se la ha aireado sobre todo, en particular en los primeros años desde el surgimiento de ésta pandemia, como una maldición, un castigo, una vergüenza.

Tener SIDA, ser enfermo de SIDA –utilicemos el término sidoso o sidosa, sin tapujos- equivale para amplias capas de la población, de distintos niveles intelectuales, e incluso para gran parte de los medios de comunicación de masas, después de más de diez años desde su aparición, a una condena segura, y también a una condenación sin paliativos, en especial en la prensa sensacionalista. En el mejor de los casos, tal vez debido a la promoción, a veces un tanto sensiblera, de las campañas de recogida de fondos que están llevando a cabo organizaciones caritativas y benéficas, se habla del enfermo de SIDA desde la conmiseración, la piedad y la lástima. Los usos de la tolerancia, de origen judeo-cristiano, ejercen en estos casos una presión que convendría analizar por el efecto que producen en la imagen de la enfermedad y de los afectados. Según afirma Susan Sontag, parece como si “ la sociedad necesitase de una enfermedad que se identifique con el mal, que culpabilice a sus “victimas”, pero resulta difícil obsesionarse con más de una a la vez” La escritora nnorteamericana se refiere también a la demonización que otras enfermedades han experimentado en el curso de la historia, concretamente la tuberculosis y el cáncer, objeto de un estudio suyo publicado bajo el título de Illness as Metaphor (La enfermedad y sus metáforas) (1978). A estas patologías, se podrían añadir otras como la sífilis, que también han sido revestidas de significados parasitarios, añadiduras superfluas, metáforas en exceso que, más que explicar la condición y situación médica que las caracteriza –etiología, sintomatología, formas de contagio, tipos de prevención…-, no hacen sino huir del significado estrictamente denotativo, médico-científico, para cebarse en la construcción de un aparato ideológico que estigmatiza la enfermedad y la excluye, como a los apestados de la Edad Media, del mundo de los sanos y, por lo tanto, de la norma.

Roland Barthes dijo en una ocasión desconocer “si, como dice el refrán, las cosas repetidas gustan, pero creo que al menos significan”. A esta frase, casi una sentencia, se le podría complementar diciendo que, tal vez por su misma insistencia y reiteración, determinadas cosas significan si no más, si con mayor claridad. A fuerza de repetirlas, la dimensión comunicativa, es decir, lingüística de los enunciados cobra cuerpo y consistencia.

El significado reside en cualquier discurso, es decir en toda unidad o síntesis significativa, sea verbal o visual (Barthes, de nuevo), aunque sea inconsciente. El discurso es, por consiguiente, objeto de interpretacion. No hay enunciaos carentes de contenido ideológico, de lo que se colige que el lenguaje, sea este verbal, gestual, gráfico o visual y con mayor o menor grado de codificación, es transmisor de ideología. De lo anterior se desprende que el lenguaje no es inocente y que la exhibición de un modo de representación elegido está provista de una intencionalidad, en mayor o menor grado determinada, sea ésta textual o subliminal.

Cómo se percibe el SIDA? Qué imágenes tenemos de los enfermos del síndrome de inmunodeficiencia adquirida? Qué tipo de asociaciónes mentales lleva consigo esta epidemia? A quién benefician? A quienes perjudican? En 1979, Alvin Friedman-Kien, de la New York University Medical Center, identificó a un grupo de pacientes que sufrían una extraña enfermedad dermatológica, el sarcoma de Kaposi. Dicha patología se presentaba de un modo bastante sorprendente: una serie de nódulos azulados o amoratados tirando a marrón que cubrían la piel. El desarrollo habitual, tras varios estudios, de esta afección parecía, en principio, carecer de consecuencias irreversibles, y, sin embargo, estos jóvenes enfermos fallecieron en un periodo comprendido entre las ocho y las veinticuatro semanas después de haber sido diagnosticada la dolencia.

En junio de 1981 ya se habían producido veintiséis casos semejantes. Al mismo tiempo, cinco casos de neumonía pneumocystis, una enfermedad causada por un parásito protozoico de carácter ubicuo que normalmente sólo se manifestaba en aquellas personas con sistemas bajos en defensas, aparecieron en los Angeles. Dos de los pacientes habian fallecido. Poco tiempo despues, se produjeron diez nuevos casos de neumonía pneumocystis y dos de los afectados presentaban asimismo, señales de sarcoma de Kaposi. A medida que se iba desarrollando esta sintomatología, los epidemiólogos del Center for Disease Control, en Atlanta, al tratar de comprender la naturaleza de estas enfermedades, fueron construyendo la imagen del paciente.

Los primeros datos coincidentes señalaban que los enfermos residían en zonas o conglomeraciones urbanas de Nueva York, Los Angeles, San Francisco y Miami, y que todos ellos eran hombres jóvenes. Un tercer dato, el de la orientación o preferencia sexual del afectado, sirvió para que en un dossier publicado por el Center for Disease Control, el 5 de junio de 1981, se indicara que “dos de los cinco (pacientes) han mantenido frecuentes contactos homosexuales con varias personas”.

La importancia de la orientacion sexual como un factor causante de la enfermedad fue puesta de manifiesto en la categorización del enfermo de SIDA durante los cuatro primeros meses de 1982, al etiquetarse su dolencia como integrante de una GRIDS, es decir, Gay Related Immune Deficiency Syndrome (Sindrome de Inmunodeficiencia relacionado con la Homosexualidad), con lo que se estaba dando un paso de gigante en la estimagtización del portador de una enfermedad infecciosa en función de sus preferencias sexuales.

El énfasis inicial en la categorización de la enfermedad, basada en el supuesto de la orientación sexual, marcó de manera contundente la construcción ideológica del SIDA. Aun hoy, en 1993, pese a que la comunidad médica ha hecho incapié en que no existen grupos de riesgo, sino prácticas de riesgo y que se ha divulgado a través de los medios de comunicación la seropositividad de Magic Johnson, contraída por la práctica heterosexual desprotegida, el sambenito de que el SIDA es una enfermedad de maricones y gentes de mal vivir está muy arraigado en la sociedad.

Cuando finalmente, en otoño de 1982, se acuñó el término AIDS (SIDA), éste se entendía como una subdivisión de una categoría mayor de enfermedades de transmisión sexual, una dolencia padecida por los homosexuales como resultado de sus prácticas sexuales desenfrenadas y rpomiscuas, o de otras actividades desordenadas que les eran propias como el uso de los poppers (una droga que contiene nitrito amílico o butilo y que se emplea para acelerar los latidos del corazón).

De esta manera, la asociación directa entre SIDA y la sexualidad, y concretamente el sexo entre hombres que socialmente siguen considerándose con desprecio y burla, fueron de la par en la difusión por parte de la institución médica, de la ciencia en suma, delos rasgos y características que revestían esta nueva afección que, con celeridad inusitada, pasó a substituir a otras como la sífilis o el cáncer en el imaginario humano como patologías contaminantes y peligrosas.

A pesar de que, a finales de 1982, se detectaron casos que no podían ser encuadrados sobre la base de los gustos sexuales como los hemofílicos y los drogadictos, la idea de que el SIDA afectaba casi en exclusiva a los homosexuales persistió.

Es preciso puntualizar que el SIDA es causado por una infección de un retrovirus denominado virus de inmunodeficiencia humana (VIH), que se desarrolla en contacto directo con los fluidos corporales del semen y la sangre, y que se encuentra, asi mismo, en los flujos vaginales.

La transmisión sexual desprotegida es una de las vías de contagio, no la única –piénsese en la transmisión madre/hijo- y, sin embargo, en la imaginería y el lenguaje construidos sobre el SIDA, sobre todo en los primeros años de su aparición, se hacía hincapié en que el SIDA era una enfermedad de transmisión sexual como la sífilis, y no una afección vírica semejante a la Hepatitis B. de esta manera, los representantes del orden moral, sustentado en la abstinencia sexual o en la monogamia heterosexual de la vida en pareja, tenían más de un buen pretexto para seguir lanzando invectivas contra quienes estaban al margen de la norma sexual imperante.

La enfermedad que, en particular en los Estados Unidos, se catalogó posteriormente como el mal de las cuatro H: homosexualidad, heroinómanos, hemofílicos y haitianes (en este vocablo se encierran dos supuestos: la idea de que el origen del mal es exterior a la heterosexualidad y de que fue contagiado por una raza no blanca), recibió desde los medios de comunicación (en especial en las grandes cadenas de televisión, los periodicos y revistas sensacionalistas), y también de la clase médica, un tratamiento visual y verbal alarmista, deformado y tendencioso. Se trataba en líneas generales, de pasar de una primera etapa en que el uso de las cifras y las estadísticas era el único dato de que disponía el público sobre la enfermedad, reforzándose de tal manera el misterio y el enigma sobre un virus qque no tenía rostro y que, en círculos religiosos, era visto como un flagelo de Dios, a una etapa posterior en que las fotografías publicadas por los diarios mostraban a sidosos –la imagen de la mujer estuvo relegada durante bastantes años- aislados, postrados en la cama, semejantes a los niños esqueléticos de Etiopía o Somalia. Antes incluso de llegar a esta iconografía extrema, que levantó ampollas entre los grupos activistas norteamericanos, ACT-UP sobre todo, y que comentaremos a continuación, es impresindible analizar las distintas tipologías iconográficas y semánticas que los mass-media han difundido profusamente.

A primera vista, llama la atención la continua evolución del discurso sobre el SIDA, motivado en parte por el hecho de que los avances científicos se han producido con gran rapidez y que, por lo tanto, determinados hallazgos quedaron obsoletos al poco de ser descubiertos. El conocimiento del SIDA ha cambiado a lo largo de estos últimos diez años. Hoy en día, se conoce con mayor detalle, aunque en lo que se refiere a las formas de contagio, tras los primeros titubeos y el pánico desatado sobre los posibles riesgos de la saliva y otros líquidos como la orina, que fueron desechados, no ha habido en lo fundamental ninguna variación.

Las instrucciones recomendadas en un pequeño folleto, por poner un ejemplo, entre otros, editado por la Conselleria de Sanitaat i Consum de la Generalitat Valenciana a finales de 1992 en su campaña “Que el SIDA no siga”, sobre de qué manera se transmite el virus del SIDA y cómo se puede prevenir son en esencia las mismas que se dieron desde que en 1983 aparecieron los primeros casos de hemofílicos contagiados, a los que se unió la publicación masiva de otros casos de contagio por vía heterosexual en 1986. y esto sucedió un año despues de que saliera al mercado la prueba que permitía detectar los anticuerpos de VIH, y de que se celebrara la 1er Conferencia Internacional sobre el SIDA en Atlanta.

La asociación ideológicamente perversa, del SIDA con las prácticas homosexuales explica el retraso en la falta de asunción de los riesgos que corría la comunidad heterosexual si no tomaba medidas de protección. Era fácil decir: solo les afecta a ellos.

Los cambios que ha experimentado la representación del SIDA, con la perspectiva de 1993, se deben, en parte, a la influencia delas campañas públicas de prevención (con sus defectos), los programas educativos pluralistas y al activismo sobre el SIDA. Activismo que, pese a su esfuerzo denotado, no ha conseguido todavía disipar los prejuicios existentes.

Desde 1981 hasta 1983, aproximadamente, la ausencia de imagenes de los afectados era moneda corriente. Cifras y estadísticas anónimas ajenas a la realidad personal de cada paciente de SIDA, procedentes de los centros médicos, además de la pugna entre el descubridor del retrovirus, el doctor Luc Montaigner del Institut Pasteur de París y su belicoso contrincante Robert Gallo del National Cancer Institute, ocupaban las informaciones sobre el SIDA. El inminente negocio de algunos laboratorios con el descubrimiento de algunos fármacos y su venta –como se supo en abril de 1993 el uso del AZT no parece retrasar el avance de la enfermedad en los seropositivos-, así como la puesta a punto de una prueba anti-SIDA era patente. Incluso la prens gay se hacía eco de los avances del virus a través de informaciones deshumanizadas, con la publicación de primeros planos microscópicos de las lesiones ocasionadas por el sarcoma de kaposi o del tejido pulmonar afectado por el Pneumocystis carinii pneumonia.

A qué se debía esta ausencia de imágenes de los propios afectados? Entre otras razones, a la ignorancia y escacez de información ponderada sobre la enfermedad, lo cual despertó viejos demonios (se habla de peste, de plaga gay, de castigo divino…), que llevaron –el caso norteamericano es muy elocuente- a la discriminación de los inquilinos afectados, por parte de los caseros que les amenazaban con expulsarlos, por un miedo irracional al contagio, asi como a las vejaciones en el ámbito de la empresa y las amenazas de las compañias de seguros.

Este estado de cosas contribuyó a que los propios sidosos/as no quisieran aparecer en los mass-media por las posibles represalias. A todo ello se unen los ataques virulentos por parte de la prensa amarillista (virulencia señalada por Simon Watney en “The Rhetoric of AIDS” en Gran Bretaña, cuya prensa constituyó una identificación entre el sidoso y el homosexual, ambos figuras de una misma monstruoSIDAd, en opinión de la misma). La histeria y homofóbia desatadas a raíz de la muerte del actor Rock Hudson, el 3 de octubre de 1985, corrieron de la mano de otros factores/síntomas como el énfasis puesto en la extrema delgadez de los sidosos, y la publicación de fotografías en donde se compara la lozanía natural de un Rock Hudson veinte años más joven con la palidez de un cuerpo debilitado, comparación a todas luces sacada de contexto, tendenciosa y paranóica.

La búsqueda, caza y captura, casi desesperada, que determinada prensa realizó para conseguir tomas de los enfermos más desfigurados, como consecuencia de, por ejemplo, los síntomas del sarcoma de Kaposi, tuvo en el caso de Kenny Ramsauer un sesgo morboso ampliamente divulgado por publicaciones tales como las francesas Paris Match y Photo o el tabloide británico Sunday People: quien fue un apuesto joven se había convertido en una caricatura grotesca. La prensa canalla descubriría, en 1983, con estas premisas suculentas, la aparición del SIDA. Dos años habían transcurrido desde que se declararan los primeros casos. Si a esto le unimos, como señaló agudamente Jan Zita Grover la publicación en mayo de 1983 del Journal of The American Medical Association, una influyente y conservadora revista de asuntos médicos, de un número dedicado al SIDA, en el que se venía a decir que el síndrome se podía contraer por medio de cualquier actividad cotidiana casual, se puede entender el pánico y la histeria que empezó a cundir entre la población, debido sobre todo a la falta de una información veraz y seria y a las tergiversaciones procedentes de la institución médica y de los mass-media.

De entre la multitud de imágenes que la prensa ha propuesto en torno al sidoso, sobre todo desde 1985, se observa la escasa presencia de mujeres, lo que viene a significar que se estaba construyendo la idea que era el hombre, al que se presuponía mayor actividad sexual desordenada, el que corría mayor peligro. Cuando por fin, ateniéndose al creciente contagio femenino, se alcanza un cierto número de imágenes de mujeres, éstas aparecen en determinados contextos y roles: como acompañante, familiar o madre de un niño/a portador del virus, o bién en un ámbito menos tranquilizador y amable como prostitutas. Madre y puta: dos viejas visiones de una misma misoginia.

Prácticamente hasta 1985 no llegan las primeras escenas de hospital en donde se ve all paciente, en su individualidad, examinado por un médico/a o aislado en la soledad de su habitación. La sensación de tristeza, de reclusión y de desprotección se acentúa, en muchas ocasiones, por la desnudez del cuerpo enfermo, o los rasgos físicos de un rostro demacrado, que denotan los avances de la enfermedad, y también por la atmósfera obsolescente, de abatimiento que se respira al contemplar al sidoso cabizbajo, pensativo, indefenso.

Hay que decir que, algunas de éstas fotografías descarnadas no procedían de la prensa sensacionalista, sino de la obra de fotógrafos como Rosalind Solomon y Nicholas Nixon. Cuando éste último expuso sus Portraits of People en el Museum of Modern Art de New York, en 1988, el revuelo que se armó fue considerable. Acritud es la palabra que tal vez mejor define, en opinión de los críticos Robert Atkins y Thomas W. Sokolowski, la relación ante dichas obras: “Sea como fuere, esas imágenes percibidas como algo negativo o positivo, provocaron protestas entre los activistas. Quienes las rechazaban vieron, y todavía ven, los retratos en serie de Nixon como piezas carentes de contexto social, que hacen de los afectados por el SIDA unos monstruos demacrados. Pero exposiciones como esa eran poco frecuentes en 1988 y al menos esas fotos permitieron que el rostro de los individuos afectados pudiera ser visto. Los PWAS (personas con SIDA) eran considerados en tanto que individuos y no como una estadística”

La polémica sobre qué tipologías iconográficas y qué estrategias de lenguaje utilizar, a la hora de representar a los enfermos de SIDA, sigue abierta –al término víctima ha sido descartado por muchos activistas por la connotación negativa que comporta, así como la expresión inglesa sufferer, que indica a la persona que padece una enfermedad, al doliente, por incurrir en un sesgo peyorativo de raíz religiosa, y por el hecho de que muchos afectados niegan que tener SIDA haya de ser visto como algo tremendista-. Dicho esto, el uso adecuado o no de algunas expresiones se incerta en el contexto de lo que se denomina en el mundo anglosajón Politically Correctness.

Otro de los efectos de la representación del SIDA que han llegado incluso al mundo del tebeo y el cómic, pasando por le resto de medios que hemos venido citando, se sitúa en la problemática de la territorialización de la enfermedad. Como si se tratara de un virus que pudiera detenerse en la aduana, cada país trató en su momento (hoy en día esto parecería ridiculo, pues, como se ha comprobado, esta pandemia crece en los cinco continentes) de adjudicarle el sambenito a otro territorio: una forma poco decorosa de quitarse, momentáneamente, el muerto de encima. Así, de la misma manera que en los siglos XV y XVI se hablaba de la sífilis como el Morbo Gallicus, pues para los alemanes, como así lo explica Sander L. Gilman, el origen del mal y la figura del desviado se correspondía con la de un petimetre: el soldado francés, en lo que respecta al SIDA se produjo na situación similar. En los Estados Unidos, se habló del origen africano o haitiano de la enfermedad. Esta presunción –na manera de echar balones fuera- establecía que los norteamericanos de raza blanca daban por supuesto que los negros tienen una relación distinta con la enfermedad, debido a su condición de “seres diferentes”. Diferencia que una lectura segregacionista, como la que defiende que el índice de casos de locura ha sido mayor durante el siglo XX entre la población negra, a causa de su incapacidad y de las dificultades de adaptación a la civilización, puede llevar a la persecución sistemática. También se creía que los negros eran inmunes a la sífilis, al ser esta enfermedad de transmisión sexual de origen africano y a la que, se suponía, estaban acostumbrados. La construcción de la imagen del negro como ser promiscuo y mentalmente discapacitado estaba servida.

En la primavera de 1987, las autoridades soviéticas admitieron, por vez primera, la existencia de algún caso de SIDA. Hasta entonces, el punto de vista de la ortodoxia comunista, tal como venía expresando en su órgano oficial Pravda, tildaba al SIDA de enfermedad producida en los laboratorios amerianos por una sociedad corrupta y venal en la que la homosexualidad y el consumo de drogas eran reflejo fehaciente y patológico de los últimos estadios del capitalismo. La estigmatización y demonización que, sirviendose del SIDA como un chivo expiatorio, ha sido llevada a cabo por los mass-media se basa en el uso de estereotipos, de reduccionismos y encorsetamientos tan absurdos como relacionar la penetración anal exclusivamente con la homosexualidad –testimonio franco y directo de una prostituta canaria en el primer programa emitido en Antena 3, en diciembre de 1992, de Queremos saber, en donde admitía que una de las prácticas más requeridas por sus clientes era “hacer el griego”, es decir, la penetración anal, aporta un buen grado de humor y desmitificación a este tema-. Se fundamenta tambien en la concideración falsa, esta sí de mayor calado, de que las mujeres están a salvo del SIDA. Salvo las prostitutas, pues al parecer su mismo oficio reprobable las condena, para esta red enorme de informadores interesados en divulgar mentiras alarmistas, el SIDA es un castigo y los afectados deben estar aislados. Es este sentido, la columna publicada por la directora del diario Las Provincias de Valencia, María Consuelo Reyna, el 11 de marzo de 1993, en la que se reafirmaba sobre unas declaraciones anteriores (del 4 de diciembre de 1992) donde pedía a gritos que por qué para los enfermos de SIDA “no se adoptan medidas drásticas de aislamiento”, son una verdadera piedra de toque del nivel de intolerancia, insensibilidad y fanatismo de una parte de la sociedad contemporánea. La amenaza palpable de los campos de concentración para sidosos –SIDAtorios-, existentes en la Cuba castrista, está latente en esas palabras. Las declaraciones de Magic Johnson, en las que admite ser portador de anticuerpos del virus, las de Arthur Ashe, fallecido en febrero de 1993, pese al positivo efecto concienciador que han tenido entre la población heterosexual, no han conseguido vencer el estigma culpabilizador, muy extendido, de que únicamente a los marginados, los homosexuales y drogadictos corresponde tomar medidas de precaución. El tremendo impacto que ha tenido en Francia la película de Cyril Collard Les nuits fauves (, 1992), en la que el protagonista (El mismo director, fallecido en marzo de 1993) hace el papel, claramente autobiográfico, de un director de cine bisexual que se enamora de una muchacha, sin que ello le lleve a renunciar a sus múltiples contactos homosexuales, es altamente paradójico. Por un lado, se constata, abiertamente, el peligro de las relaciones sexuales sin preservativos y, por otro, se muestra al protagonista como alguien activo, emprendedor, con un cuerpo apetecible, aparentemente sano, desbordante de vitalidad, a pesar de su enfermedad, con ganas y deseos de correr aventuras.

La ingenuidad fantasiosa de las últimas palabras escuchadas en la película: “hoy hace un día como nunca. Estoy vivo. Probablemente voy a morir de SIDA, pero eso ya no es mi vida: estoy en la vida” le resta, sin embargo, credibilidad. Y el hecho de que se recalque que las relaciones entre hombres se deben a irrefrenables impulsos sexuales, mientras que las habidas entre un hombre y mujer corresponden a auténticas relaciones de amor, si no fuera por su estupidez supina se quedaría en simple boutade. Les nuits fauves, no obstante los errores y su atropellada y torpe trama narrativa, aporta frescura en la tan viciada representación del SIDA. Probablemente haya sido más eficaz, entre los adolescentes, que muchas campañas de prevención, y ello pese a que la compañera del protagonista, interpretada por la actriz Rommane Bohringer, retratada de modo misógino y desmedido, en su arrobo y atolondramiento amoroso, practica el sexo sin protección a sabiendas de que su partenaire es seropositivo. Dígase lo que se diga sobre el amour fou, esto no se puede recomendar, aunque suceda en la vida ordinaria.